viernes, 12 de diciembre de 2014

A los 25 dejas de creer en los cuentos de hadas

En redes sociales solemos encontrar vídeos de niños y niñas, en especial las segundas, hablando de querer novios, querer casarse y las más sabias desde esa edad expresan "son del diablo".



Bien dicen que cada quien habla como le va en la feria, lo cierto es que toda relación es como la montaña rusa, desde tipo medusa que sales adolorido por la estructura dañada por los años, hasta las modernas estilo Superman, donde los pies no tienen nada firme sobre qué asentarse y cuando bajas sólo quieres vomitar; el punto en común es que todas terminan.
Qué pretendo decir, la verdad no sé, es como cuando me han preguntado en los últimos 5 meses "qué es lo que quieres?", si fuera un tumblr saldría balbuceando.


Cómo saber que llegó el momento? 
Cómo no repetir el síndrome de Juan Escutia con la bandera del amor (aventarte a lo p..)?
Cómo distinguir que tus heridas ya son cicatrices? 
Cómo creer en lo que te dicen? 
Cómo no enamorarte de ideas, cuentos e historias?
Mi defecto, me gustan las historias que se crean con esa persona, como de estampitas de Panini ya tengo:
  • El novio que se vuelve amigo
  • El novio intenso/poeta
  • El novio que se siente muy maduro
  • El novio que ya trabajaba en el medio
  • El novio que está muy bueno
  • El novio que es alto con chinos
  • El novio que es cuate y se enamora
  • El novio con toques machistas
  • El novio que es menos que un amor, más que un amigo
Cómo y cuándo dejé de creer en los cuentos? No sé, considero que todavía creo en ellos, ello viene de mi "absurda" esperanza en las personas. Me gusta ser así, y no xq alguien me "lastimara" pienso ni quiero cambiar ello.
Algo me quedó claro, el que busca encuentra, esa lección me quedó bastante clara.
Según he entendido las personas no actúan por dañar, actúan conforme han aprendido, así que nota mental, no hagas lo que no quieres que te hagan.
Lo siguiente seguro se leerá muy dramático, pero es la "mejor" frase que se me viene a la mente, mis personas se han muerto o se han alejado a la mitad de alguna frase o etapa, como consecuencia desarrollé problemas con el duelo y el apego. Cada quien tendrá en su mente una respuesta y acción diferente ante el qué es y cómo afronto la pérdida de alguien, pero los demonios internos son personales.
Qué es lo que me tiene así? Supongo que el hecho de que "jugaran" y me "mintieran", dos puntos del ego humano que nos impiden fluir.
Cómo jugaron conmigo? Vamos a andar, vamos a intentarlo pero que quede entre nosotros para que nadie se meta en la relación. Así pasaron dos meses, hablas que quieres hacer las cosas bien xq las medias no van contigo, te contestan que si quisieran algo bien sería contigo, pero que no se siente listo, se desaparece dos semanas y POW, ya anda con alguien más, y la mejor parte, te enteras por twitter. Entonces llega el discurso de que ya no encajaba en tu vida. La pregunta del millón, cuándo lo intentó?


Que le vaya bien, le mando luz y amor, se lo merece, en su relación anterior a mi persona no la pasó bien en el cierre y a mi me tocó el desquite, está chido, tampoco es que sea una paloma blanca.
Asimismo, me ayuda a bajarle a mi ego, que pensé no tenía, descubrí que sí. Pero lo más importante, lo malo no elimina lo bueno, eso no lo hace una mala persona, simplemente su acción no la merecía lo que habíamos construido.


Ahora, después de esa pared, reaparece el novio que fue cuate y se enamora, en resumidas cuentas anduvimos dos meses, las cosas terminaron xq le parecí dependiente (algo bastante cierto que analicé durante un año de soltería) y extrañaba a su ex.
Sales de cuates un par de días y te suelta la bomba de que lo has cautivado de nuevo, que está enamorado y ahora no se va a ir al menos que se lo pidas.
Nota post it, tenía un mes que terminó con la última ex.
A quién no le gusta que le hablen bonito? La neta es que el chavo tiene verbo, sabe ser detallista y lo que pocos tienen, sabe prestar atención (la mayor parte del tiempo).
Entonces me encuentro experimentando y reforzando una vez más mi confianza en las personas (él la tiene al haber sido sincero al terminar, huevos de esos pocos, y ya me constó).
Pero (la palabra más puta del comienzo de la duda), cómo no flaquear ante las palabras, los actos? Todos, absolutamente todos somos bipolares, me constó, y yo lo soy, la neta.
Cuento de hadas o no, la historia me gusta, él me gusta, pero (regresó la palabra de las cuatro letras), no sé si estoy lista, no pretendo ni quiero herir a nadie en mi "no sé qué quiero y no pretendo andar con alguien xq así lo marque la sociedad, ese miedo a quedarte sola o simplemente por andar", xq aventarte por aventarte lo haces a los 17 años, etapa que reviví hace un par de meses, y la cual no pienso relatar.


Me gustaría pensar que a los 25 años...



Lo siguiente fue el cierre que Constanza decidió darle al texto que simplemente yo no supe cómo terminar:
.- NO PINCHES NECESITAS A ALGUIEN DE 22! Ni necesitas un título para comprometerte con alguien "no vas con tus amigas al registro civil a sacar un título de amistad, o sí?" 
El problema es que la mayoría de la gente no entiende eso, cree que el titulo te compromete, cuando lo que debería de comprometerte es la persona en sí.  
Es muy difícil encontrar a alguien que comparta tu ideología en ese aspecto, más aún tener la confianza que esa persona no va a desaparecer de la nada, con o sin título.
Tengo miedo de salir otra vez.
Tengo miedo de quererte besar.
Tengo miedo de volver a creer.
No todos tan malos, no todo está mal, no todos son villanos queriéndote matar, no todo está perdido ni se va a acabar.


martes, 22 de julio de 2014

Carta al cáncer

Estimada mutación celular, en especial a usted rabdomiosarcoma alveolar que apareció en el antebrazo derecho en 1998 por las mismas fechas.

Desde hace 16 años cuando usted apareció, mi vida se tornó en ciertas inquietudes, dudas, interrogaciones y rencor hacia usted; antes de despotricar, también me gustaría hacerle saber que le estoy agradecida por lo que me hizo crecer, madurar y cambiar.
Que sepa que trabajo en el enojo y rencor de quienes se fueron a consecuencia tuya, “morirse es una mierda”; aunque cierto, “lo peor que tener cáncer es tener una hija muriendo de cáncer”.
En mi paso por la República de Cancerlandia del Hospital Nacional de la Raza, conocí a grandes personas gracias a ti, que entre las circunstancias y lo que ellas me mostraron logré hacer una mejor versión de mi, digiriendo todo con el paso de los años.
Ya no soy la niña de 10 años que con la quimioterapia, punciones lumbares e intratecales dejaste pesando 25 kilos midiendo un metro 50 centímetros; a nivel físico dejaste inservibles mis venas, el hígado más grande de lo que debería de estar, una muñeca más delgada que la otra y un ritmo pacífico con bloqueo en el corazón; se puede vivir con ello, de verdad, no hay problema.
Me han dicho luchadora, tú, yo, algunos doctores y enfermeras, sabemos que fui un verdadero drama, tan así que hace unos años cuando pasé a visitar, aun se acordaban de algunas anécdotas en especial de cuando me aferre con piernas y brazos a la camilla porque no pretendía ser inyectada por tercera ocasión en el día; otra de cuando nos perdimos en el sótano Ale y yo con muletas y tripié jajaja eso fue muy buena, porque según nosotras nos disfrazamos de fantasmas con las sábanas.
A la vida, a ti cósmico te agradezco haber escogido los padres que tengo, a su manera me aman, me dieron las herramientas y las palabras necesarias para entender que de eso se podía salir; no me imagino haber estado en el lugar de ninguno de los dos.

De igual forma agradezco el haber tenido cerca a ciertas personas, que sin darse cuenta me enseñaron que siempre se puede seguir soñando, en especial cuando el mundo que puedes conocer son las consolas de videojuego y la cama.
Gracias cáncer por desarrollarte en el momento justo para coincidir con todos los que conocí, por permitirme experimentar la inocencia con Astrid, la sonrisa con Ale, las ganas de estudiar con Valeria, Emanuel “tú mejor que nadie sabe que es posible vivir con dolor”, los complementos que son nuestros padres como con Daniel, que sí “lo más importante en una resonancia magnética es quedarse completamente quieto”, así como tomar aire y aguantar en los rayos x.

Sin dejar de lado que “nunca sabes cuál será tu último día bueno” como Gerardo, el Tomy que me ayudó a sobrellevar el estar sin cabello, cadavérica y sin nada de lo que muchos llaman feminidad, siempre me dijo que yo era bonita. 
Gerardo era mi superhéroe, aunque “algunas personas no son conscientes de las promesas que hacen cuando las hacen”; semanas antes de morir en vómito de sangre, me dijiste que querías ser un superhéroe, que querías morir defendiendo a alguien y que ese alguien sería yo, porque querías ser mi héroe, me diste un beso en la mejilla y yo te di un abrazo, (un beso es lo que debí darte), lo cierto es que “uno se muere a la mitad de una vida, a la mitad de una frase”, es importante para mi que sepas que si tenías miedo al olvido, o buscabas “encontrar tu destino y dejar una marca en el mundo”, en mi no hay olvido, en mi hay una marca de amor; “sería un privilegio que tú me rompieras el corazón”.
Que sepan los que mencioné, los que no he conocido, no conocí o los que luchan actualmente, que “todos queremos que nos recuerden”, y que la respuesta es tan sencilla que a veces no somos capaces de digerir “un mundo sin ustedes no habría valido la pena”.
Que en un principio, claro ustedes se vuelven “como una granada”, porque “al parecer el mundo no es una fábrica de conceder deseos”, y nos gustaría tener más infinitos con ustedes, pero les agradecemos “nuestro pequeño infinito”; al final la gente puede morir o alejarse, lo importante es lo que guardamos de ustedes en nosotros, así que si asisten o asistieron a su funeral, no se sorprendan por lo que se pueda decir, en caso de que no sea lo que esperan, “los funerales son para los vivos”, ellos son quienes sobrellevarán el dolor que deja la granada.
En lo personal, siempre he estado de acuerdo con la teoría de Darwin, sobrevive el más fuerte, (y me refiero a nivel celular, resistencia del cuerpo), quienes hemos pasado por el cáncer, pasan actualmente o tienen cualquier otra enfermedad con la que se carga para toda la vida de una u otra manera, no somos más que un “efecto colateral de un proceso evolutivo, un experimento de mutación fallido”.

Al final, cáncer, rabdomiosarcoma alveolar del antebrazo derecho, cósmico:
"no puedes elegir si van a hacerte daño en este mundo, pero sí puedes elegir quien te lo hace, me gustan mis elecciones, espero que a ustedes les gustaran”.
Cáncer, también te llevaste a la Dolly; pero tengo a mi lado a Tsuki, Morris y Maron.

 PD. Algunas notas son frases del libro y película "the fault in our stars".

jueves, 6 de febrero de 2014

2014 toma coherencia

Mi prima Clara me preguntó antes de finalizar el año que si todavía escribía en mi blog, bueno lo he tenido un poco abandonado, a través de ésta quiero contarle un poco de lo que he aprendido en los últimos meses.

Para empezar, hueva, ya no quiero gente en mi vida que sea hipócrita, que tome conjeturas antes de preguntar, mentirosas, o que tenga la inmadurez de no hablar (entiéndase como aquellas personas que se alejan y te dejan con cara de interrogación xq no te dicen ni siquiera un me das flojera, has cambiado, o algo); me siento orgullosa de mi, al menos del último tipo de personas ya limpié mi vida, y que delicia es respirar sin esa "preocupación".

Del primer, segundo y tercer tipo de persona, vaya, son como cucarachas, es decir, están aunque no las veas.

Algo maravilloso que el universo puso en mi camino fue encontrar y hacer amigos afines a mi estilo de vida, perros =) y todo tipo de mascotas: gatos, jerbos, etc.

Mis drogas del psiquiatra son una maravilla, ya no me arranco el cabello ni las uñas, o bueno, se redujo, pero lo mejor es que ya no me la vivo llorando, eso sí que fue un alivio, era desesperante no saber xq te la vives en ese estado de angustia, poco a poco he ido entendiendo muchas cosas, y eso también va quitando pesos de encima y hace apreciar las cosas, xq simplemente son así.

El couching, otro gran avance, darte cuenta que hay barreras del aprendizaje, o mejor dicho, prestarles atención y aprender de ellas, dejar de ser tan visceral, aprender la importancia de ser coherente con el lenguaje, emociones y cuerpo, por eso a veces la gente no nos entiende lo que queremos decir.

Los juicios, básicos, somos humanos a todo nos vemos la necesidad de ponerle un calificativo, sin darnos cuenta que podemos afectar, y trabajar en nuestros propios juicios nos pueden llevar a mejorar como personas, siempre y cuando ya superemos las barreras del aprendizaje.

La vida es lo que es, y el darnos cuenta de las cosas son quiebres, los cuales es necesario afrontarlos y salir adelante con todo lo anterior: barreras del aprendizaje, coherencia de lenguaje, emociones y cuerpo; y juicios, de no ser así, te quedas estancado en ese quiebre que se va juntando con los siguientes.

Al final, hazte responsable de lo que te toca, xq después de todo, "allá afuera hay muchas cosas que pueden pasar, pero no dependen de mi".