Unos días complicados, pero jamás imposibles; abrumadores, pero no insoportables; tristes, pero no de melancolía.
Ayer por la mañana tome la decisión de visitar a las personas más ausentes, esos que deambulan pero nadie es capaz de chocar con ellos; tomé el metro con dirección a Universidad, el flujo de la gente era poco, tal vez las vacaciones si vaciaron la ciudad y no había sido lo bastante observadora como para notarlo.
El camión me dejó en el Panteón Militar, donde pausadamente y con ansias agarre el rumbo hacia el lugar 46; fue algo inevitable, no logre contenerlo, estaban ya sus fríos mármoles lisos frente a mí, x fin había llegado con quienes puedo hablar y hablar, recibiendo únicamente como respuesta el viento en forma de frazada protectora.
Me solté a llorar, lagrima a lagrima resbalaba por mis pómulos... "No me abandonen..."; recuperé el aliento, la compostura y comenzamos a platicar.
Hoy tocaba el Hospital la Raza, la salida del metro más cercana hacia el hospital ya es borrosa en la memoria; primer destino los archivos, el relajo sigue siendo el mismo así como la pésima atención y trato que se recibe por esos wanna be burócratas.
Dirección hacia oncología, se entra por urgencias pediátricas y adultos, pasó el carro rojo, mostré el carnet y dije oncología, las rejas se volvieron a abrir, la diferencia que ahora ya no soy una niña, ya no peso 25kg ni mi estatura es de 1.50 m; decididamente subí la rampa, entré por la puerta, giré a la derecha y ahí estaba el pasillo donde pasé horas en espera, en vómito, en malestar...
Vicky.- x aquí no es...
Sobreviviente.- hasta cuando me vas a creer que me se este hospital de pies a cabeza?
Vicky.- las cosas cambian
Sobreviviente.- hay cosas que nunca van a cambiar...
Sólo necesité mirar el pasillo, para saber que las cosas seguían siendo igual, para mí la única diferencia es que ya no formo parte de esa lista para consulta o tratamiento, ya no tengo xq poner mi carnet decorado con estampas, dibujos y plástico en la canastita verde; ya no soy esa niña que lloraba y se aferraba a alguno de sus papás xq le iban a hacer las intratecal o la punción lumbar, como el pequeño de playera blanca con rayas azules y agua salada cayendo como cascada por su cara...
Sobreviviente.- Hola, buenos días, me dijeron que pasara aquí por la orden para recoger mi expediente, fui dada de alta hace como 4 años...
Secretaria.- Dame tu carnet yo voy por el nena no te preocupes...bla bla bla *en conversación con la otra señorita que anotaba en las libretas las consultas*
Se llevó el carnet, recorrí el pasillo, en efecto, todo sigue tal cual lo deje, de un lado los consultorios, por el otro una pared pintada como un bosque en tonos pasteles, las televisiones viejas y con mala señal, algunos niños jugando, otros sentados con malestares inimaginables...eso era mi mundo.
Regrese a la puerta de entrada donde vicky ya estaba sentada en el suelo de piedra, frente a unos papás y una pequeña de como unos 12 años con una larga y brillante peluca, vendajes en la mano derecha posiblemente por conservar la aguja, una playera rosa intenso y pantalones junto con una bolsa blanca de moda, sobre ella una bolsa de plástico con líquidos verdosos que sé eran vómitos de malestar y asco.
Vicky.- no puedo creer que te de nostalgia venir aquí, que triste o que patético tu caso... (no recuerdo las palabras)
Sobreviviente.- ... *un silencio, un diálogo interno que no alcanzaba a comprender las emociones*
Salió una doctora junto con una enfermera a llamar pacientes, me levanté, me acerqué a ella
Sobreviviente.- Hola...
Dra.- Hola que paso?
Sobreviviente.- Disculpe, tiene mucho que no vengo, no sabe si están las enfermeras Ale y Celina?
Dra.- Celina no esta, pero Ale sí, quieres pasar a saludar?
Sobreviviente.- Sí!
Entre, de nuevo ese revoltijo de olores, de emociones... los pasos se me hacian largos y veloces, es momento de avanzar, 12 pasos y a la izquierda, unos cuantos pasos más, los cubículos casi llenos únicamente vacíos el 6 y el 5, mire a la izquierda esa era su espalda, como olvidarla, ese chaleco verde bandera.
_.- Ale te buscan
Volteó, me vio, te conozco, tu cara se me hace familiar, pero tu cabello...
Sobreviviente.- Sí es azul, recuerdas una niña que se aferró a la cama con piernas y manos, armo un escándalo xq no quería recibir una inyección...
Ale.- Ale, te ves muy bien, muy repuesta, cómo estas?
Sobreviviente.- Bien, te puedo dar un abrazo?
Ale.- Claro.
Extendió los brazos, nos abrazamos fuertemente, no quería soltarla, esa comprensión, ese calor, ese entendimiento, pocas personas te lo pueden dar...
El alboroto comenzó, otras tres enfermeras que no recordaba yo el nombre pero si las caras me reconocieron de igual forma, la alegría con que me veían...
La doctora que me dejo pasar me pregunto si recordaba a la doctora Iguera y sí como no habría de hacerlo, fue con ella mi última consulta en el consultorio uno, le hablaron, xq decían que tenía que saludarme, ver que estaba yo bien...
También me reconoció la cara, me preguntó mi diagnóstico
Sobreviviente.- Rabdomiosarcoma al veolar...
Dra.- Alejandra, que bien te ves! Barajas esta en piso, ahora estamos en el noveno c, corre ve a saludarlo, salte x aquí
Camine, inconscientemente aceleré el paso...
Dra.- Corre conejo corre!
Aceleré aún más el paso, no podía controlar todas mis emociones, crucé camino con un doctor que alguna vez me saco sangre, me atendió en urgencias, supongo fui cara conocida xq me vio directo a los ojos, me saludo con la mano y me dio una sonrisa, le respondí; nada podía detenerme, iba yo a ver al Dr Barajas; entré al elevador el piso nueve ya estaba marcado... piso 2, piso 5, piso 6... al fin piso nueve, camine al lado c...
Una reunión en la salita de espera de muchos niños con muchas playeras, con batas, la falta de cabello no me gusta mencionar, doble a la derecha camine, llegue con las enfermeras y pregunte por el Dr Barajas, la seguí y comenzó a pronunciar alto "Doctor Barajas!?".
Estaba en la zona de aislamiento, salió...
Enferma.- Lo buscan doctor
Dr. Barajas.-Hola Ale cómo estás? que gusto verte!
No me pude aguantar lo vi, mi reacción fue abrazarlo fuertemente, él respondió de la misma forma, platicamos un poco, me regaño por mi cabello, xq no he ido a revisiones desde hace 4 años y medio, por mi perforación de la lengua.
Dr. Barajas.- Tache... un tache más grande... Que bueno que vienes a vernos, nos das ánimos para seguir... Ojalá vengas un día con lo niños, que le digas que de esto si se puede salir...
Me despedí de él con la promesa de volver, no se si pronto o algún día... Baje de nuevo pasé por los laboratorios, regresé a oncología, platique un poco con Ale.
Ale.- Tú mejor que nadie sabe lo que es luchar por vivir, por estar aquí, no te dejes vencer por nada, por nadie, sigue adelante como lo has hecho, que nadie te detenga...
Mis ojos se llenaron de lágrimas, nos volvimos a abrazar...
Sobreviviente.- *limpié las lágrimas* basta ya no voy a llorar y menos por esto.
Le encargue saludos para Celina quien está en incapacidad, ella me encargo saludos a mi mamá y que la cuidara, que nos entendiéramos... Salí y Vicky seguía sentada...
Vicky.- Ya salió la señorita, que tu expediente parece que ya fue destruido...
Sobreviviente.- ah ok... *diálogo interno de emociones, los pensamientos de palabras se encontraban aún estancados*
Vicky.- ya nos vamos?
Sobreviviente.- sí, vámonos
Regrese la vista al pasillo que de alguna forma me vio crecer, luchar, vomitar, jugar, dormir, esperar, seguir adelante y una mamá me sonrió, le devolví la sonrisa...
Salimos del hospital y caminamos hacia el metro, Vicky se bajo en hidalgo, yo tomé rumbo hacia casa, y me fui a platicar con una de las personas que más amo, que son indispensables en mi vida, pero esa ya es otra estupenda aventura.
Me siento feliz, conflictuada con lo que he hecho de mi vida... pero eso no importa, me siento viva, invencible, libre para morir o no morir.





